Antes de contraer cualquier tipo de obligaciones y para evitar posibles conflictos judiciales, es necesario contar con el asesoramiento de un profesional.
Cuando surge el conflicto, la apertura de una vía de comunicación entre las partes, a través del letrado, puede llevar a la solución de manera amistosa, sin necesidad de acudir a los tribunales.
Agotadas todas las posibilidades de solución del problema de forma extrajudicial, el profesional garantiza la mejor defensa de los intereses del cliente ante los tribunales.
- Contratos
- Comunidades de Propietarios
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